sábado, 24 de julio de 2010

El Principio y el Fin (2' parte)/ Por Kokul ‘al Quetzalcóatl

El Principio y el Fin
(2' parte)
Por Kokul ‘al Quetzalcóatl


Existen siete principios herméticos o leyes universales que rigen el Alfa y el Omega. Estas leyes, se derivan unas de otras y todas parten de Un punto en el Universo. A ese punto se le conoce como el UNO y es el que da origen al alfa y al omega. Los siete principios herméticos, tienen el fin de continuar la vida a través de los ciclos cósmicos y de la naturaleza, es un continuo renacer a nuevas formas de existencia más evolucionadas.

Existe una ley Universal que nos dice que Todo principio hermético está sujeto a la ley de la POLARIDAD. A esta ley se le conoce como el principio de la DUALIDAD. Así también, esta ley rige a las demás leyes herméticas universales. Este principio hermético, nos dice que todo parte de la polaridad, que la TOTALIDAD de las cosas en el universo es DUAL. Este principio espiritual, es dios diosa Ometeotl, del que surge todo lo manifiesto y lo aún no manifiesto. La Totalidad es dios padre (SOL ROJO) y es diosa madre (santo grial), la totalidad Ometeotl es fuego (masculino) y es agua (femenino).

De este principio cósmico, nace el principio de la CORRESPONDENCIA, que nos dice como es arriba es abajo, como es abajo es arriba. La ley de la CORRESPONDENCIA, nos dice que todos somos a imagen y semejanza de dios padre madre, por lo que nuestra esencia divina es dual, de tal manera que todo parte de la dualidad del alma. Como es arriba es abajo, como lo es en los planos sutiles (microcosmos hombre) lo es en los planos densos (Macrocosmos hombre). El alma forma parte de la TOTALIDAD Ometeotl (ome-dos, teotl-dios), el alma es fuego y es agua. La ley de correspondencia parte de la conexión entre dos puntos en el universo, los cuales dan origen a los planos horizontal y vertical, formando una GRAN CRUZ COSMICA.

Para lograr la Correspondencia entre el microcosmos hombre y el macrocosmos hombre, se necesita la formación de otra Cruz que nace de un tercer punto en el universo infinito, a esa cruz la conocemos como CRUZ DE QUETZALCOATL.

Ometeotl, es una divinidad espiritual que representa a la Totalidad dentro del principio de la polaridad. Este principio constituye el Plano Horizontal. El plano horizontal fue lo primero que existió y de allí parte todo lo que conocemos como cosmos. Al surgir el plano vertical, se forma la CRUZ COSMICA, la cual queda encerrada en una gran RUEDA COSMICA, llamada por los mayas Veintena. La primera Cruz, da Origen a una segunda cruz, que se unifica a la primera cruz a través del hijo (Quetzalcóatl) formando la Rueda Chica llamada trecena. El hijo (sol de medio Día) delimita el centro de la cruz cósmica (rueda grande) a través de su divina presencia, pasando a formar parte del plano espacial y temporal. Este plano es transversal al plano horizontal formando la cruz de Quetzalcóatl. Tanto la rueda grande como la rueda chica comparten a dios-diosa Ometeotl en el plano horizontal. Quetzalcóatl es la autoridad espiritual, que influye determinante mente en el paso de la luz (sol de medio dia), ya que el hijo está conectado tanto a la rueda grande como a la rueda chica. Los mayas relacionaban a la rueda chica, con el microcosmos hombre y a la rueda grande con el macrocosmos hombre, de tal manera que la rueda chica es el mundo interior de cada persona, es el mundo espiritual de la serpiente emplumada a la cual relacionaban con la estrella de cinco puntas.

La ley de la correspondencia, está gobernada por la primera ley de la polaridad o principio dual. Estas polaridades se encuentran tanto en la Rueda Grande como en la Rueda Chica. Así pues, en la vertical de la rueda chica (microcosmos hombre) tenemos el aire y la tierra, que forman el espíritu y en la horizontal de la rueda grande (Macrocosmos hombre), tenemos el agua y el fuego, que forman el alma dual.

Los polos del macrocosmos hombre (alma dual), se conectan al microcosmos hombre (espíritu) a través de la rejilla externa de la madre tierra, la cual está conectada a Ometeotl. Los polos del microcosmos hombre (espíritu), se conectan al macrocosmos hombre (alma dual) a través de la rejilla interna de la tierra, la cual está conectada al sol de medio día., de tal manera que como es arriba es abajo, como lo es en el microcosmos lo es en el macrocosmos. Esta ley rige en los mundos sutiles (abstracto absoluto), como en los densos (cosmos real), conecta el mundo espiritual (alquimia) con las formas de manifestación física (mundo biológico-celular). Así también mantiene la conexión espiritual entre el cielo y la tierra a través de la Santa Cruz.

La ley de LA CORRESPONDENCIA, da origen a otra ley, llamada MENTALISMO. En la cosmovisión maya, esta presencia divina, nace de la conexión entre las dos cruces, la Cósmica y la de Quetzalcóatl. Esta conexión forma una trinidad cósmica, compuesta por el padre (sol rojo), el hijo (sol azul) y el espíritu santo (sol dorado). De la santísima trinidad, nace una cuarta energía mental, la cual se encuentra Ungida en el Hijo (sol azul). Para los Mayas, el principio del mentalismo, representa a Hunab Ku.

Hunab Ku, es una autoridad espiritual sustancial, que se oculta detrás de todas las manifestaciones, se le conoce como el gran abraxas, el gran mago de la creación. Hunab Ku es materia y es energía, pero que en realidad es una mente infinita, universal y viviente que hace que todo, absolutamente todo sea sagrado. El mentalismo Hunab Ku, nos dice que todos somos UNO en la luz, la luz es conciencia que nace de la transmutación en la Cruz, entre el padre (sol rojo) y el hijo (sol azul), y que se manifiesta a través de la rejilla externa de la tierra sobre el plano horizontal, es decir se manifiesta en el Macrocosmos hombre a través de la dualidad del alma. El espíritu es consciencia de LUZ infinita, que está presente en el aire y que esa consciencia lumínica se manifiesta en la unidad del ser a través de la mente. A este mundo de Unidad del ser, también se le conoce como mundo lumínico eléctrico ó nacimiento primero a la magia de la serpiente (Quetzalcóatl).

Hunab ku, es incognoscible e indefinible, pero se sabe que es el que solo es en la UNIDAD. Hunab Hu es el principio mental del mundo lumínico eléctrico universal que se manifiesta en consciencia lumínica (iluminación) a través del hijo. En otras palabras, podemos decir que Ometeotl, es la presencia divina que proporciona el campo eléctrico (principio de la polaridad) y que el sol de medio día, es el que proporciona la parte lumínica. Al juntarse estas dos manifestaciones espirituales forman la unidad de los gemelos distantes, dando origen a la luz y a los siete rayos de la creación.

Ometeotl, se encuentra dentro de la Unidad Hunab Ku y forma la parte eléctrica del mentalismo viviente, sin el cual Hunab ku, no podría manifestarse. En el macrocosmos hombre, a esta energía la conocemos como psiquis y se distribuye en el plano horizontal (rueda grande).

Cuando no se ha despertado al mundo lumínico eléctrico en la unidad del ser, el mentalismo, está relacionado con el creer es crear. La psiquis ejerce un poder mental que es dado por Ometeotl. Bajo el principio de la separación del alma dual, nuestro pensamiento repercutirá en el plano físico. Nuestras emociones, palabras y actos (obras) son el producto de los pensamientos conscientes o inconscientes. En el plano horizontal (macrocosmos hombre), somos los artífices de nuestro mundo, ahora mismo se puede estar creando nuestro futuro, el paraíso o el infierno. Esto quiere decir que el mentalismo atrae, lo positivo a lo positivo y lo negativo a lo negativo (la luz atrae a la luz, la oscuridad atrae a la oscuridad). Para romper esta inercia, es necesario despertar a la realidad espiritual del ser. Es decir, el Hijo (serpiente aire y tierra) debe estar en trinidad con el alma (fuego) y (agua), de esta manera se despierta al mundo espiritual, y al primer nacimiento a la magia de la serpiente.

Como la psiquis (mente) gira alrededor de la rueda grande (horizontal), las formas de pensamiento nos llevan a otro principio, que está relacionado con el karma. A este principio se le conoce como causa y efecto o LEY DE LA CAUSALIDAD. Esta ley afirma que nada ocurre casualmente y que toda causa tiene su efecto y todo efecto su causa. En la causa y el efecto está implícita la ley de la polaridad, dependiendo de nuestras acciones será nuestro dharma o karma, de tal manera que se puede estar arriba o debajo de la rueda grande (Samsara) o se está en el cielo o se está en el infierno o se está en el paraíso (laguna de agua) o se está en el purgatorio (laguna de fuego).

El principio de causa y efecto nos conduce a otro principio, este es el principio de LA VIBRACION. Cuando se rompe la inercia a través de la causa se genera el movimiento (efecto) y el movimiento genera a su vez otro tipo de movimientos o vibraciones. Dependiendo de la intensidad de la fuerza (causa) será el movimiento vibratorio. La ley de polaridad, también rige a este principio, al encontrarse directamente relacionado con los átomos. Cada átomo está formado por un polo positivo (protón) y negativo (electrones), y el movimiento vibratorio en la energía gira mas rápidamente que en la materia. De tal manera que materia y energía proceden del principio dual de la separación de los opuestos, y que la energía y materia son lo mismo en sus diferentes manifestaciones. Estas manifestaciones dependen de la vibración de los átomos, de tal manera que lo sutil siempre se encuentra conectado a lo denso a través del principio de vibración de los átomos. Esta ley nos dice que todo está en continuo movimiento desde la partícula mas sublime a las mas grandes constelaciones. La ley de la vibración nos ayuda a comprender que tanto el abstracto absoluto como el mundo de las formas (físico) se encuentran en continuo movimiento, aun cuando no podamos percibir los mundos sutiles todo está en continuo movimiento.

Del principio de la vibración se deriva otro principio conocido como, el principio DEL RITMO. Este principio se manifiesta en un punto de unión entre el plano vertical y el horizontal, está relacionado con la rueda grande y con la rueda chica, de tal manera que los movimientos van y vienen de acuerdo a la ley de la polaridad. El Movimiento que representa más eficazmente el RITMO es el movimiento del péndulo. Sobre la vertical los ritmos son ascendentes y descendentes, todo lo que baja sube y lo que sube baja. Sobre la horizontal el ritmo va de acuerdo a la magnitud del movimiento oscilatorio. En ambas ruedas, el movimiento del ritmo pasa por un punto CENTRAL (Punto Cero), que es el centro de ambas ruedas. Con el ritmo se da inicio y fin, al alfa y al omega de los movimientos cíclicos. Implícitamente el ritmo, engloba los demás principios mencionados dando origen a un nuevo ordenamiento cíclico, a este principio se le conoce como principio de LA GENERACION.

Generación implica nacimiento o resurrección, nacimiento implica también muerte, ya que para nacer primero se necesita morir. Generación es alfa y es omega. Es un continuo morir para volver a nacer. Este principio también está regido por la ley de LA POLARIDAD. La ley de la generación nos dice que todo tiene que llegar a su punto central entre ambas ruedas, esto implica un gran salto cuántico que hace posible la unión de los opuestos complementarios en un solo punto de coincidencia, una sola monada que es dos en el UNO, en donde la oscuridad y la luz se mezclan en perfecta armonía. A este punto se le llama PUNTO CERO. En este punto solo existe el principio Dual, el día y la noche, el yin y el yang en perfecto equilibrio. En la Generación, ya no hay separación de la dualidad porque ambos dos son solo UNO. La lucha constante entre la oscuridad y la luz se disipa, ya que en este punto se transmuta toda oscuridad en Luz. Las sombras desaparecen en la luz de un nuevo amanecer como lo haría el día y la noche, las sombras no existen en el punto cero de la CRUZ. El uno es la monada que contiene el principio dual de la vida, el masculino y el femenino. La generación parte del principio dual dentro del UNO, el Uno es el gran mago de la creación, en donde todos formamos parte de un TODO, por lo que TODOS somos UNO. El Uno lo es Todo dentro del principio dual, el UNO es dualidad. Todos llevamos el uno dentro de nuestra esencia divina, el Uno es el yo Soy… El UNO es el Alfa y el Omega.

Kokul ‘al

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