domingo, 28 de octubre de 2012

Sol y saturno en escorpio :: agua profunda/ Por Palaloma, Luna de Abril

Sol y saturno en escorpio :: agua profunda
Por Palaloma, Luna de Abril
Martes 23 Octubre 2012


Hace dos días atravesamos en umbral de la Luna cuarto creciente que es el momento del mes en el que el Sol y la Luna hacen un ángulo de 90 grados entre sí , a medio recorrido entre la Luna nueva y la Luna llena. Durante la Luna cuarto creciente, las intenciones y la visión que hemos concebido y sembrado durante la Luna nueva se encuentran con los obstáculos y desafíos necesarios para pasar la prueba de aplicabilidad y realidad necesarias para su manifestación. No todos los sueños y visiones son reales o realizables en la materia ni en el tiempo y espacio que manejamos. Esta prueba implica tomar en consideración los elementos prácticos de la visión que sembramos. Este suele ser un periodo en que nuestra confianza y convicción son desafiada. No todas las semillas germinan, y las que lo hacen son empujadas hacia su manifestación gracias a una buena dosis de fe y de pragmatismo. Durante las pasada semanas hemos estado bajo la influencia de un aspecto importante que envuelve a Saturno en Escorpio y a Neptuno en Piscis vinculado a este equilibrio necesario entre la fe y la realidad que es la combinación alquímica de la magia : la razón al servicio de la intuición, la realidad como marco para la creación, el espíritu y la materia.

El ángulo entre estos dos planetas es armonioso, sin embargo , no es tan fácil de integrar debido a las fuerzas contrarias que estos dos planetas representan, por lo cual es posible que este sea un tiempo en estamos atravesando momentos de decepción que nos confronta a nuestros y autoengaños y fantasías. También es un tiempo en que el potencial de que lo milagroso desciende y se expresa a través de nuestra experiencia material, nuestro cuerpo, generando proceso de sanación intensos. Este ángulo planetario pide hacer que lo espiritual sea real, un proceso que nos enfrenta a aprender a diferenciar los hechos de la ficción. La meta a la que aspiramos es la del discernimiento espiritual y la de recuperar nuestra conexión espiritual. Este puede ser un tiempo en que descubrimos que después de años de yoga, de meditación, de búsquedas espirituales, de prácticas, caminos , viajes, chamanes, maestros y gurús nos encontramos con que no hemos hecho el trabajo interno necesario, que la realidad demuestra que hemos consumido una espiritualidad escapista que no nos “protege” ni nos ampara de las emociones profundas que están en nuestro interior. Si no hemos hecho nuestro trabajo interno veremos como a nuestro alrededor las respuestas a nuestros deseos no están armonizadas con nuestra intención. Esa es la realidad de la ficción que danza entre Neptuno en Piscis y Saturno en Escorpio.

El agua de estos dos signos no habla de realidades internas, territorios emocionales y psíquicos, espacios compartidos entre nuestras emociones y nuestro espíritu. La invitación es a emprender este viaje de exploración hacia nuestras profundidades más recónditas como un acto de entrega espiritual. Este es el camino a la actividad intuitiva a la que tanto aspiramos y las que nos permite fluir libremente entre espíritu y materia. Las aguas de Escorpio suelen ser fijas, no se mueven, por lo tanto es probable que tengamos estados emocionales internos fosilizados por el miedo al cambio. La recién pasada Luna cuarto creciente y la recién entrada del Sol en Escorpio puede enfrentarnos a una crisis de acción, un obstáculo interno que no nos permite ver más allá del miedo .

El equilibrio entre Neptuno y Saturno pasa por nuestro corazón y por nuestra sinceridad, puente que nos lleva a transitar la transformación y el cambio. Si seguimos aferrados a los modelos del pasado, a nuestra visión antigua, la materia seguirá cerrando sus puertas a nuestros deseos. No es un castigo ni un rechazo, es solo un reflejo externo de una realidad interna. Lo más rápido que aceptemos los niveles de autoengaño, ilusión, creencias antiguas que han influenciado nuestra pasadas decisiones, más rápido podemos darle un giro satisfactorio a nuestra realidad. El arte está en dejar ir, soltar sin dolor, lo que ya no cabe en nuestra realidad y abrazar la intuición propia que nos lleve a una acción armoniosa. Este es un arte que estamos aprendiendo a dominar e implica encontrar nuestra voz propia, más allá de las capas de ficción impuestas alrededor de nuestro Ser. Este proceso tiene un impacto en nuestras relaciones. El criterio para reconocernos o no en una relación es si sentimos que crecemos o si nos estancamos. Los espejos que nos rodean son la resonancia de lo que acontece en nuestro interior. Este es un tiempo para desarrollar paciencia, tolerancia y autonomía en nuestras relaciones ante la alta dosis de “realidad” que se está manifestando en estos momentos. Saturno en Escorpio nos lleva a iniciarnos en un nivel más profundo de los que se mueve detrás de nuestras relaciones, tanto en lo que vemos como en lo que no vemos. Podemos estar atrapados en luchas de poder y control, excesos de fantasía e ilusión.

Lo importante es que seamos capaces de reconocer lo que nuestra alma registra y aceptar los procesos de desprogramación emocional necesarios para poder movernos hacia nuevos modelos afectivos. Este es un tiempo de aceptar la limitación y crecer en ella. Este es un tiempo en que no hay espacio para la ambigüedad y la clave está en ser capaces de sostener nuestra integridad ante nuestros derroteros internos y las influencias externas. Ser íntegros implica haber pasado por el proceso de integración de nuestra sombra.

El Sol acaba de hacer su entrada en Escorpio desde donde los próximos treinta días nos llevara de la mano por un camino de conciencia, lleno de lecciones y mensajes, y del cual saldremos depurados y liberados de lastres emocionales y kármicos antiguos, listos para abrazar un nuevo renacer. Este tránsito por Escorpio puede implicar enfrentar nuestros miedos más profundos. Fantasmas y demonios, monstruos , casa encantadas y dragones enfurecidos son algunos de los personajes y simbologías de nuestro paisaje interno, de nuestra película de terror personal. Saturno en Escorpio nos viene a enseñar cuánto de este paisaje o película es real o inventado, cuánto creado por condicionamientos externos heredados , por nuestra mente y nuestras proyecciones. Escorpio recibe mala prensa y una representación caricaturesca precisamente porque representa esa parte de nosotros que negamos, que nos asusta. Qué mejor manera de quitarle el poder a algo o alguien que disminuyendo su influencia en consideraciones morales de lo bueno y malo, lo lindo y feo, lo oscuro y claro. Gracias a la energía de Escorpio tenemos un basurero psíquico en el cual depositamos nuestras sombras fuera de nosotros para sustentar la falsa idea de ser buenos, lindos y luminosos. Vale la pena preguntarle a una persona del signo de Escorpio qué se siente sostener esta energía como servicio colectivo ya que es no es tarea fácil ser chivo expiatorio del inconciente colectivo.

El primer regente de Escorpio es Marte, el segundo es Pluto, por lo cual la combinación de estas dos energías con Saturno en Escorpio, ahora activado por el Sol, nos pone de lleno en el campo de batalla interno. No hay nada que buscar afuera. Todo proceso de liberación está en nuestro interior. Mercurio empezará el 6 de Noviembre su marcha retrograda también en Escorpio y la próxima Luna nueva en Tauro ocurrirá en el marco de un Eclipse solar total en Escorpio. Si tomamos en cuenta que el nodo de la Luna también está en este signo, resulta inevitable pensar que la tarea está enfocada en este punto del horóscopo, nos guste o no. Esta es la energía que gobierna esta temporada.

La negación de nuestra sombra nos mantiene en una superficialidad tóxica que nos impide profundizar y recuperar nuestro poder oculto detrás de los estigmas y los tabú que nos gobiernan, nos limitan y nos controlan. Estos tabú está vinculados a información oculta y secreta relacionada con los misterios espirituales, con el manejo de la energía sexual y creativa, y con el uso y el abuso del poder. Este camino de exploración y aprendizaje requiere de cierta valentía, compromiso e integridad ya que implica mirarnos en aquello que rechazamos y ser capaces ( ser sinceros y humildes) de reconocerlo como propio. Sobretodo requiere una gran dosis de fe y sinceridad ir hacia adentro para recuperar la verdad oculta para renacer y difundir la energía de nuestra propia sanación hacia afuera. Saturno en Escorpio nos pide compromiso e integridad para poder sostener la creencia de que despojarnos de las capas de la vergüenza, la culpa, el castigo, el pecado y todas las programaciones falsas a las que hemos sido sometidos por siglos, acumulada como capas emocionales que ocultan el brillo trascendente de nuestro Ser, es el verdadero camino de nuestra alma y mucho más valioso que hacer lo que otros hacen o nos exigen hacer.

Vivimos en una sociedad y una civilización basada en una moral que se nutre de la idea de que somos pecadores, que hemos hecho algo malo, que somos culpables y que merecemos un castigo. Vivimos en un sistema que detona estas respuestas emocionales y que se nutre y se fortalece a sí mismo gracias a nuestras carencias psicológicas. Esta es la gran mentira-manipulación a la cual nos enfrentamos y liberarnos de estas ataduras solo puede ocurrir a nivel interno, es decir haciéndonos responsables de nuestros deseos, de nuestra energía sexual, de nuestro poder personal. Si tomamos en cuenta que cada uno de nosotros tiene grabada en nuestra memoria celular una historia de violencia, de abuso, de miedo, de culpa y de vergüenza, sea reciente, generacional, o a nivel de alma, y si tomamos en cuenta que si hay un lugar donde la información de esta memoria está depositada es en nuestro inconciente y en las aguas de nuestro cuerpo, entonces este es un tiempo, un llamado contundente, a sumergirnos y liberar esas partes de nosotros aún atrapadas en las mazamorras de las mentiras que nos hemos creído sobre nosotros mismos.

Este es un tiempo en que podemos tener sueños muy reveladores, emociones violentas y desconocidas, proceso emocionales intensos en los que nos sentimos desprovistos de apoyo, de un marco familiar y conocido, en el cual definir lo que nos ocurre. Sin embargo, de eso se trata : de soltar ese marco familiar y convertirnos en receptores del latido de nuestra alma milenaria, sabia e imperecedera, que guía nuestros pasos hacia las interconexiones invisibles de la libertad y el renacimiento. Este puede ser un tiempo de pérdidas y despedidas en que se activan penas profundas en el cual el fantasma de la tristeza nos invoca al sufrimiento y al dolor. Saturno nos pide que seamos pragmáticos y que no caigamos en la trampa del engolosinamiento emocional que nos coloca en el “pobrecito(a) de mi” en vez de dar las gracias, bendecir el momento y transformar el desafío de lo letal en el pulso de lo vital.

La trampa de este momento es la de no acelerar el proceso de conciencia (Saturno es lento) a la misma vez que no nos quedemos congelados en estados depresivos. El antídoto al duelo es la alegría, la celebración de la vida. Marte en Sagitario nos invita a actuar desde un espíritu de conquista y aventura e integrar lo que se nos presente con confianza, gratitud y gozo. Puede que nos duela pero el gozo de crecer y evolucionar neutraliza las emociones estancadas y las transforma en energía vital que nos ayuda a movernos a un nuevo territorio.

Los pasajes “duros” del camino interno solo nos invitan a aprender a darle un giro a nuestra respuesta emocional . Es decir, más importante que “lo que nos pasa” es qué hacemos con lo que nos pasa. La astrología de esta temporada, hasta fin de año y entrado el 2013, apunta a un aprendizaje vinculado a morir y renacer, y a saber diferenciar la línea sutil que separa lo letal de lo vital en cada uno de nosotros. Decir que sí a este proceso implica aceptar la transformación propia y la ajena como una sola manifestación. Este es un tiempo de humildad, impecabilidad e integridad en nuestro intercambio con los demás. El Sol en Escorpio tiene la capacidad de sacar todo a la luz, por lo tanto si creemos que nuestras agendas ocultas, nuestro secretos y nuestras ambigüedades están seguras, puede que estas semanas sean reveladoras. Este es un tiempo para no interrumpir los proceso ajenos, para hacernos cargo de lo nuestro y de dejar de pedirle a otros la atención (energía) que no somos capaces ni de darnos a nosotros mismos ni de reciprocar con tolerancia amorosa.

Una cosa es pedir y aceptar apoyo o ayuda, y otra es exigir que los demás sean y actúen de determinada manera. Por integridad , amor y respeto al prójimo este es un tiempo para observar con quienes nos sentimos atrapados en roles que no nos apetecen, roles que nos limitan, nos condicionan, nos oprimen, nos asfixian. Este es un tiempo de observar con quienes sentimos la libertad de expresarnos y compartirnos tal cual somos y de florecer acompañados en el nuevo tiempo.

Escorpio nos viene a enseñar que toda energía es compartida y que cada uno de nuestros intercambios es un reflejo de cómo usamos la energía vital a nuestra disposición. Este es un tiempo para aprender a no abusar de la energía disponible, del tiempo, recurso y espacio ajeno, y a no malgastar lo que nos sustenta. La clave más importante es no mentirnos los unos a los otros, hablarlo todo con claridad, apertura y transparencia, de manera directa y concreta. Saturno nos pide que nos enfoquemos en los hechos y no en nuestra interpretación de los mismos. Los fantasmas se nutren de la proyecciones ya que suelen ser escenas temidas del pasado no integradas las que depositamos en el presente y dirigen nuestra percepción.

Escorpio es el signo opuesto a Tauro, signo que gobierna la Tierra y sus recursos. Si algo vamos a aprender es esta temporada es que así como nuestra Madre Tierra es nuestro recurso para la sustentabilidad de la vida y para la sobrevivencia de nuestra especie, así el uso de nuestro poder personal y nuestra energía psíquica es un reflejo de nuestra relación con la Tierra. La realidad tal cual está construida depende del desequilibrio, del abuso y de la lucha por el poder, que no es otra cosa que la lucha por nuestra energía : a esto lo llamamos guerra. Si gastamos nuestro tiempo en consumir sin tomar en cuenta el impacto de lo que consumimos tanto en nuestro cuerpo, en nuestra mente como en el planeta, no hemos aprendido a usar nuestro poder con integridad. Saturno nos pide que aprendamos a usar nuestro poder sin dañar a nadie y que nos demos cuenta que el hecho de que nuestro inconciente actúa independiente de nuestra voluntad no es una escusa ya que estemos o no concientes, nuestros pensamientos y nuestras acciones tienen un impacto en todo el universo. Cuidarnos es cuidar de todos y de Todo. Somos una sola familia.
Paloma
www.lunadeabril.com
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