martes, 4 de diciembre de 2012

Encuentros cercanos del cuarto tipo/ Por Bekram, Hombre de las Estrellas

Encuentros cercanos del cuarto tipo
Por Bekram, Hombre de las Estrellas


TIEMPO DE RECIBIRLOS

Entendamos pues, que los mundo divinos y los mal llamados extraterrestres son lo mismo: Hermanos nuestros de fuera de este mundo quienes desean ayudarnos a crecer en espíritu y en verdad, con el objeto de contribuir a la continuación y continuidad de la evolución, que por cierto siempre lo han hecho de múltiples y diferentes formas, pero que ahora, en estos momentos de innegables cambios, propios de lo que se denomina “la Era de Aquarius” constituyen el paso necesario para pasar a la conciencia cósmica, es decir, ha llegado el momento de levantar la piedra bajo la cual han vivido hasta hoy, pendientes y consecuentes del aspecto ilusorio de la vida y de la realidad al que los Hindúes denominan “maya”, en el que se prevalece por la humanidad actual en una perversión de la realidad, consistente en complacer los bajos sentidos y permanecer en la búsqueda y disfrute de sexo, dinero, poder, bienes materiales, lo que erróneamente consideran el amor, trabajo, diversión, evasión y descanso, como se ha mencionado antes.

Es claro que la presente Era de Aquarius se hace presente en la humanidad como resultado de movimientos cósmicos, en que ciclos terminan a la vez que otros comienzan, siendo así que al concluir la Era de Piscis, que dio nacimiento a los movimientos religiosos, y comenzar la Era de Aquarius de que tanto se habla, concluye la era del creer para dar paso a la era del saber, y con ello a la conciencia cósmica, de ahí la
importancia de atreverse a ir más allá de los conocimientos convencionales o tradicionales religiosos basados en el creer y aceptar ciegamente las cosas, para entrar en posesión de la realidad cósmica, de la verdad que prevalece en el universo, consistente en que existen mundos, seres y vidas reales más allá de este mundo; en el mundo “del más allá” al que la humanidad presente se refiere con temor por desconocimiento o ignorancia de la realidad que prevalece allende este mundo.

En estos tiempos de inminente presencia material en este planeta de humanidades provenientes de otros mundos, cobra aplicación aquello de “renovarse o morir”, que significa abrirse mental y físicamente a realidades imperantes en el cosmos, que no por negación, temor o desconocimiento dejan de ser verdaderas, ni van a dejar de suceder.

Es necesario perder el miedo a lo por venir, ya a la vuelta de la esquina, y no quedarse en el conocimiento teórico de la existencia de otros mundos, para que al pasar a la realidad práctica de su presencia material no vaya a ocasionar en la humanidad ataques de pánico, como sucedió a los mundos indígenas en la antigüedad, en que con tanta familiaridad se hablaba del Dios Quetzalcóatl, un hombre blanco, barbado y de ojos azules que según los códices había estado entre ellos, quien a su partida dijo que regresaría posteriormente, de cuyo acontecimiento se sabía y hablaba por los nativos, pero que cuando vieron presentes a los galeones españoles, los hombres barbados y de ojos azules, los caballos, los mosquetes y los disparos, se quedaron paralizados, no obstante saberlo desde antes como leyenda urbana precolonial pero desconocido en la práctica.

De la misma forma tenemos que se habla de que Jesucristo estuvo en este mundo, quien a su partida dijo que regresaría, ¿cierto? Persona a quien hasta estos días se considera como a un Dios, igual que al personaje precolombino de mención, quien clara e innegablemente manifestó no ser de este mundo, sino provenir del reino de su Padre que es el reino de los cielos, en donde muchas moradas hay.

¿Más claro?

Así que si dijo venir de arriba y dijo que para arriba regresaría, (de arriba vengo y para arriba voy), y que no moriría como pretendían sus detractores, (resurrección), y que después volvería a este mundo nuevamente, y, si ya vino y ya se fue, y aún no vuelve, pero prometió regresar, y se regresó a su mundo, el cual no era de este mundo sino del reino de los cielos, en que muchas moradas hay en la casa Del Padre, luego entonces, está en su lugar de origen, que no era este mundo, de forma que claramente manifestó ser de fuera de la Tierra, es decir, manifiesta y rotundamente dijo ser ultaterrestre, ¿no?

Por lo tanto, su regreso no será en galeones como los españoles, sino vehículos de luz, tal vez platillos voladores.

Platillos de los que tanto se reportan avistamientos, entre otros vehículos, de los que se han hecho infinidad de películas, se han escrito innumerables libros y reportajes, que constituyen la anunciación de su inminente arribo a este mundo, pero que el día en que lleguen y los vean ya en la realidad, pisando tierra, tal vez ocasionen terror a quienes los presencien, como les pasó a los indígenas, pese a que con bastante familiaridad hablaban de la futura visita de Quetzalcóatl.

Cristo vendrá por su iglesia, se dice, porque tal expresión contiene todavía una gran influencia religiosa, y vendrá con sus ejércitos de Ángeles, entendiéndose por iglesia la propia humanidad, y no un edificio material, y por ángeles sus ejércitos de seres de Luz.

¿No estaremos hablando de aquellos a quienes llaman extraterrestres, quienes nos vienen a hablar de otras civilizaciones existentes en el cosmos y a abrir puertas dimensionales para poder acceder a ellos?

Abran sus ojos y sus oídos espirituales, su intuición… piensen sin temores religiosos y saquen sus conclusiones.

Es necesario documentarse previa y profundamente en las grandes y profundas verdades de espíritu y verdad, antes de auto constituirse en líderes, para no convertirse en ciegos que conduzcan a ciegos, o en muertos que entierren a sus muertos.

Un sincero y cálido abrazo en Amor y en Luz, deseándoles un real acercamiento personal con ustedes mismos y de convivencia fraterna internacional humana, así como de apertura y convivencia con las Hermandades de lo Alto.

CON AMOR UNIVERSAL.
**BEKRAM**
**HOMBRE DE LAS ESTRELLAS**
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