jueves, 8 de marzo de 2012

Luna llena en virgo 2012/ Por Paloma, Luna de Abril

Luna llena en virgo 2012 ::
Por Paloma


Hoy por la mañana, en el hemisferio norte, el Sol en Piscis hace su oposición anual con la Luna en Virgo. Esta es la última luna llena del año astrológico que culmina la semana que viene, el 20 de Marzo, con la entrada del Sol en el grado cero de Aries. Esta Luna Llena es importante por varias razones . Por un lado, envuelve el eje de Virgo y Piscis, signos ambos que durante los primeros meses del 2012 han estado influenciados por tránsitos especiales y poco comunes : la entrada de Neptuno en Piscis, evento que ocurre por primera vez en 164 años; el movimiento retrógrado de Marte en Virgo, que implica que su estadía por este signo en vez de durar el promedio normal de seis semanas se alarga a casi ocho meses.
Por otro lado, esta Luna se da en un signo de tierra, por lo cual se une y fortalece el Gran Trino de Tierra que se está formando entre Venus y Júpiter ambos en Tauro con Marte en Virgo y Pluto en Capricornio. Este trino aunque estará exacto el 13 de Marzo, ya nos influencia, y puede llegar a tener efectos muy duraderos a largo plazo. Este Gran Trino de Tierra tiene raíces sólidas y se presenta como terreno fértil sobre el cual construir y edificar.

Las energías planetarias que están en juego dentro de la polaridad de Piscis-Virgo nos ofrece un fractal de las nuevas energías que estamos aprendiendo a integrar en nuestra conciencia y en nuestra práctica. Este fractal es la síntesis de un proceso de transformación que acaba de comenzar y que se irá desarrollando y develando en los próximos años; un proceso que anuncia una profunda revolución espiritual y una profunda revolución material. Bajo esta luna Llena más que nunca estamos invitados a observar nuestra relación con el espíritu, nuestra relación con la materia y sobretodo nuestra relación con la separación, o unidad, de espíritu y materia. Esto tanto a nivel personal como a nivel colectivo. Esta Luna Llena en Virgo nos habla que nuestro despertar espiritual es también un despertar corporal.

En la polaridad de Piscis y Virgo aprendemos a encontrar el equilibrio entre el misticismo acuático de Piscis y el sentido práctico de la tierra de Virgo. Ambos extremos nos desequilibran, ambos extremos son la sombra del otro, y en ambos extremos nos enfermamos. Chirón (el sanador herido) es el arquetipo asociado a Virgo, y se encuentra ahora el grado 5 de Piscis, por lo tanto una de las lecciones que estamos aprendiendo a integrar tiene que ver con encontrar la unidad entre dos principios que parecen irreconciliables. Esta unidad es el camino de nuestra salud. Nuestra salud depende de nuestra capacidad de construir y transitar concientemente el puente entre el espíritu y la materia . Esto implica acoger una espiritualidad pragmática y realista a la vez que desarrollamos una práctica conectada con la inspiración divina, fluida y flexible.

Todo Piscis tiene un Virgo oculto, y todo Virgo tiene un Piscis oculto. Ambos se nutren el uno al otro desde sus diferencias. Cuando más nos alejamos de la polaridad y nos acercamos al medio, cuanto más tejemos un puente entre ambos puntos, más nos acercamos a la esencia que comparten. Esta esencia tiene que ver con la relación entre nuestra integridad física y nuestra integridad espiritual. Las heridas del alma eterna que refleja Piscis tienen eco en el cuerpo-materia de Virgo, así como la práctica que ejercemos en la materia, en el aquí y ahora de Virgo, tienen un impacto directo sobre nuestra espiritualidad.

La entrada de Neptuno en Piscis y el movimiento de Marte en Virgo están movilizando esta dinámica en cada uno de nosotros. Esto se puede manifestar de diferentes maneras, dependiendo de nuestro nivel de conciencia, de nuestra practica espiritual, de nuestra conexión con nuestro cuerpo y de qué lado de la polaridad estamos más cómodos. Cada uno tenemos una novela personal, un camino de aprendizaje y de transformación, con sus características particulares, y, sin embargo, en profundidad , si rasgamos más allá de la superficie, de los acontecimientos y de las formas que la energía toma en cada vida, nos encontramos con un mismo guión.

Algunos podemos estar atravesando problemas de salud lo suficientemente graves como para que interroguemos la autenticidad de nuestra vida y la sinceridad de nuestro camino; otros podemos estar viviendo la enfermedad de otros como propia, a través de la fusión de almas, o del acompañamiento devocional a su mejoramiento , sean estos familiares o no. Podemos estar experimentando un profundo despertar a través de un trabajo corporal, sea danza, masaje o cualquier terapia que implique un contacto con el cuerpo; podemos haber hecho alguna práctica (yoga, tai chi, etc) durante muchos años y experimentar nuevas sensaciones que hasta hora no nos eran accesibles; podemos sentir los beneficios del trabajo corporal como un ancla que permite que nuestro espíritu esté plenamente encarnado en nuestro cuerpo. También podemos experimentar frustración, irritabilidad, desconcierto y confusión al constatar que nuestra prácticas espirituales , que hasta ahora nos han guiando y nos han ofrecido ancla y refugio, ahora resultan inútiles, insatisfactorias o insuficientes, que un nuevo vacío se abre ante y dentro de nosotros.

Estas energías se pueden manifestar de múltiples maneras, sin embargo, si profundizamos, los temas que subyacen bajo la actual astrología son los siguientes :

Un triángulo energético que gobierna la mayoría de nuestros intercambios, y por lo tanto de nuestras relaciones, tiene que ver con la trilogía de la víctima, el opresor y el salvador. Tres arquetipos que nos tienen a cada uno de nosotros funcionando en determinada estructura vincular, que nos impide crecer, liberarnos y experimentar nuevas maneras de relacionarnos y de ser. Lo que llamamos enfermedad está profundamente vinculado a estas tres fuerzas que se retroalimentan entre sí. Cada una depende de las otras para poder existir y manifestarse. Es un trampa instalada en nuestra manera de percibir(nos) que se alimenta de nuestras proyecciones y de nuestra inmadurez espiritual. Uno de los caminos de liberación y de elevación de nuestra conciencia tiene que ver con desmantelar lo profundamente arraigada que está la mentalidad de víctima en nuestra sociedad y en nuestra psiquis.

El arquetipo de la víctima está vinculado al eje Piscis-Virgo y es el que nutre y da sentido al opresor y al salvador. Este es un tiempo propicio para interrogarnos sobre nuestra responsabilidad en cualquier dinámica en la que nos sentimos como víctimas. Esto implica desmantelar estructuras y mecanismos de defensa y sobrevivencia del ego para dar paso a que emerja la sabiduría de nuestro ser. Bajo esta astrología se nos están acabando las excusas, los lamentos, los guiones en los cuales todavía le echamos la culpa a otros de lo que no está funcionando correctamente en nuestra vida. La madurez espiritual pide que seamos capaces de observar cómo funciona nuestro ego, cómo se queja, cómo critica a otros, cómo se enfada cuando no le prestan atención y cómo hemos aprendido que siendo víctima recibimos la atención que reclamamos. Poco importa si es bajo la forma de abuso (el opresor) o salvación (el salvador). La realidad es que todos somos responsables, somos los creadores de nuestra realidad.

El salvador se alimenta de quien quiere salvar, y la víctima se alimenta de su opresor . Es vital que podamos mirar esta realidad de frente en nuestra vida, en nuestras relaciones, en cómo ejercemos nuestros trabajos, en cómo educamos a nuestros hijos, ya que la sociedad , el sistema, las instituciones , los gobiernos, la prensa y la educación está fundados en estas relaciones de fuerza y de poder. Si queremos cambiar al mundo, debemos dejar de ser víctimas del mundo. En una dimensión colectiva somos las víctimas del sistema, somos las víctimas de la crisis, de la avaricia y codicia de los bancos etc. Las corporaciones nos engañan, son nuestros opresores, nos impiden ser libres, nos contaminan, nos enferman. Este es un pensamiento y un discurso tan instituido y tan naturalizado en nosotros que es muy difícil desmantelarlo. La clave está en trabajar en lo pequeño, nosotros mismo, y en nuestras relaciones más próximas.

Esta última Luna Llena antes del equinoccio de la Primavera nos invita a cambiar el mundo desde nuestro interior, desde nuestra cotidianidad, desde lo pequeño en nuestra vida. La entrada del Sol en el grado cero de Aries, el próximo 20 de Marzo, activa y vitaliza este punto de la rueda astrológica. El grado cero de Aries es el punto de la humanidad, en que lo personal es colectivo, y viceversa. La conciencia que seamos capaces de adquirir en estos momentos sobre nuestras formas inconcientes de actuar, de evaluar, de juzgar sin tomar en cuenta nuestra responsabilidad en los intercambios en los que participamos es vital. Cuando nos liberamos del rol de víctimas liberamos a todas nuestra relaciones.

Este proceso implica una reestructuración de nuestros vínculos, de nuestros apegos , de nuestra capacidad o incapacidad de poner límites. Implica cambiar las reglas del juego . Si estamos acostumbrados a quejarnos, a sentirnos abandonados, rechazados, a sufrir, a sentir pena por nuestra situación es importante que nos interroguemos sobre los costos y beneficios de quedarnos atrapados en estas dinámicas.

La Luna Llena visibiliza, ilumina. Neptuno en Piscis viene a disolver los límites de nuestro ego, y Marte retrógrado en Virgo en conjunción con la luna nos hace experimentar la fricción y la irritación de darnos cuenta lo difícil que es digerir las consecuencias de nuestras acciones pasadas. A la luz de la verdad, estamos siendo testigos de nuestros propios errores, no sólo los ajenos. La tendencia puede ser a revertir la culpa que hemos proyectado fuera de nosotros hacia adentro y convertirnos en nuestros propios verdugos.

Con Marte retrógrado en Virgo es vital que tengamos cuidado con las micro agresiones que nos hacemos a nosotros mismos, esas sutiles acciones que perpetúan nuestro rol de víctima, aunque sea de nosotros mismos. Esta Luna Llena nos invita a ver las maneras inconcientes en las que nos castigamos, nos juzgamos, nos rebelamos a crecer, a expresar nuestra verdad, en la que nos dejamos abusar, en la que aceptamos el sufrimiento, el engaño y el maltrato. En este sentido nuestro cuerpo es el espejo y el aliado que revela la verdad de nuestro camino. Ese dolor de espalda, esa irritación en la piel, ese desorden alimenticio, ese virus, esas células rebeldes son las voces que visibilizan nuestra relación con nosotros mismos.

El amor incondicional que tanto llamamos, que tanto anhelamos, esa unidad que tanto invocamos pide un vehiculo para encarnarse, un canal para expresarse, un cuerpo en el cual crecer y expandirse. ¿Qué revela nuestro cuerpo sobre nuestro amor hacia nosotros mismos?

Ahí donde nos reconocernos como víctimas no puede florecer el amor verdadero e incondicional. Este es el pragmatismo de Virgo al servicio de la redención de Piscis. El segundo sin el primero es escapismo, engaño e ilusión. Bajo esta Luna Llena en Virgo es vital que nos hagamos concientes de la importancia de encarnarnos, de habitar nuestro cuerpo y de hacernos responsables por todo lo que nos expresa y visibiliza.

Bajo esta Luna Llena la invitación es a reconocer el poder del perdón en nuestra cotidianidad, a diario. Es fundamental que seamos responsables en perdonarnos los errores que vemos emerger, las fallas que se manifiestan, las críticas que se expresan en vez de seguir alimentando la culpa y el castigo. Esta Luna Llena es práctica y nos pide que pongamos en práctica nuestra prédica y que caminemos el amor sin condiciones, primero hacia nosotros mismos y desde ahí hacia el resto de nuestras relaciones. Es de la única manera que podemos crear un nuevo tejido social. La salud de nuestra comunidad depende de nuestra salud, y nuestra salud depende de nuestra capacidad de reconocernos y perdonarnos.

El otro tema que se expresa bajo esta luna tiene que ver con el rol y la función que cumplen los sanadores, terapeutas, médicos en nuestra vida. ¿qué espejo nos ofrecen? ¿nos acompañan al cambio? ¿nos ayudan a crecer? ¿nos acompañan en el camino de la libertad? ¿nos limitan? ¿nos sentencian con sus diagnósticos? ¿cómo elegimos a nuestros terapeutas? ¿ a quién elegimos escuchar? ¿ a quién elegimos para que nos acompañen? ¿cuál es nuestro criterio? ¿ganamos libertad, poder personal, maduramos, crecemos? ¿nos dejan quejarnos, lamentarnos o nos desafían a ser autónomos, a auto interrogarnos, a ser reales, sinceros verdaderos?

Neptuno en unión a Chirón en Piscis nos habla de un nuevo paradigma relativo a la salud y a la sanación . En el momento que somos capaces de asumir responsabilidad por nuestra vida y por la realidad que creamos, implica que somos capaces de aceptar nuestra capacidad y poder de curarnos a nosotros mismos. Esto implica que los médicos, o terapeutas en nuestras vidas no nos curan, nadie nos puede curar, solo nosotros mismos. La diferencia entre curar una persona o de acompañarla en su proceso de autocuración es fundamental y poderosamente sutil. Un buen acompañante solo puede compartir lo que ha caminado como curación propia, y desde su experiencia enseña a aprender . Este es el camino del sanador herido. Es un maestro que enseña a través de su propia experiencia el camino de la autenticidad.

Es la corrección de la percepción del terapeuta, y el perdón hacia sí mismo lo que permite la sanación de lo de afuera. Como terapeutas solo podemos sanarnos a nosotros mismos : al reconocer la enfermedad en nosotros, la sanamos, y así cambiamos la realidad fuera de nosotros. Es vital poder reconocer lo que percibimos como enfermedad en el otro como propia y trabajarla en nosotros para poder devolver reflejada nuestra salud. En un principio la parte enferma del otro no se reconoce en el espejo de salud que ofrecemos, sin embargo, si sostenemos este espejo, con el tiempo se manifiesta la auto cura a través de la conciencia que ofrece el espejo limpio. Si como terapeutas atendemos a la queja, a la víctima, si nutrimos lo letal, el engolosinamiento con el dolor, no estamos permitiendo que esta autonomía se geste. Este tema implica responsabilidad propia sin autoengaños.

Todo esto podría parecer abstracto, teórico o lejano si no fuera por el hecho que tenemos tanta tierra a nuestra disposición. El gran Trino de Tierra entre Júpiter, Marte y Pluto ya nos está influenciando. Venus también es parte de este canal de Tierra ya que se encontrará en conjunción con Júpiter. Esto implica que tenemos a nuestro alcance maneras concretas de experimentar de forma tangible las nuevas energías que se despiertan con Neptuno y Chirón en Piscis. Esto implica la posibilidad de crear nuevas formas, nuevos procesos y nuevos canales en la materia que permitan la expansión de la nueva espiritualidad que se gesta en las aguas de Piscis. Lo que hace unos años pudiera parecer ilógico, mágico, absurdo y misterioso, empieza ahora a tomar una nueva forma en la materia. Una vez que la forma se recrea en la materia, se materializa y se manifiesta, entonces creamos nuevos canales de expresión y de expansión. Pluto en Capricornio nos da el poder, Marte en Virgo el método y Júpiter en Tauro la confianza y la fe de creer y crear en nuevas formas de curarnos, en nuevas formas de ser libres, nuevas formas de habitar nuestro cuerpo. Venus inyecta este encuentro de amor y creatividad. ¿Nos atrevemos a recrearnos? ¿nos atrevemos a salir de los roles de víctima y opresor? ¿nos atrevemos a salir del camino trazado hasta ahora para abrir nuevas realidades? ¿ nos atrevemos a crear milagros?

La cercanía de Marte y de la Luna en Virgo nos habla de que este es un tiempo de gestar nuestra valentía. Es un tiempo de ser valientes con nosotros mismos y reconocer nuestra verdad, nuestro deseo, nuestra fuente de placer y de atrevernos a vivirla. La tierra pide tierra, pide acciones concretas, que hagamos cuerpo y vivamos con nuestro cuerpo.

Tal vez todavía no es el tiempo de nacer o de salir o de actuar directamente. Seguimos en un proceso interno de reflexión e integración, enfatizado este mes de Marzo por los movimientos de Mercurio retrógrado ( a partir del 12 de Marzo) y de Marte retrógrado, hasta Abril. Sin embargo, esta luna nos muestra las pequeñas acciones que podemos empezar a poner en marcha desde ahora, los pequeños cambios que podemos nutrir en nuestro interior, las partes que podemos afinar, pulir, para poder entrar en un ciclo de acción y velocidad (cuando ambos Marte y Mercurio estén directos). A partir de Abril los eventos , los estímulos externos , los desafíos y las oportunidades van a adquirir velocidad y fuerza , y van a ir en aumento hasta fin de año. Este es un tiempo único y vital para poner nuestra casa en orden, para clarificar nuestro propósito y para aclararnos y quitarnos la mayor cantidad de carga posible. Es un tiempo de gestar milagros.
 
Paloma
http://www.lunadeabril.com/
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